Carta abierta a la Ministra Margarita Beatriz Luna Ramos.

Queremos que Usted piense en la preocupación que significa para nosotros saber de ese permiso que el gobierno federal otorgó a la empresa transnacional Monsanto, para realizar cultivos extensivos de semillas transgénicas en nuestros territorios, permiso que además le otorgaron por tiempo indefinido y que implica una gran cantidad de agrotóxicos que se verterán en nuestra región.

Chetumal, Quintana Roo a 4 de abril de 2017

Carta dirigida a la Ministra Margarita Beatriz Luna Ramos.
Sra. Ministra, a través de esta comunicación, las comunidades del Poniente de Bacalar, en Quintana Roo,
queremos hacerle saber de nuestras preocupaciones en relación al proyecto de sentencia que ha sido elaborado y re-elaborado en la ponencia del ministro José Fernando Franco González Salas para nuestro caso, identificado con el número de expediente AR 921/2016.

Pertenecemos al pueblo maya, hablamos la lengua maya y vivimos nuestra cultura. Nuestra subsistencia
depende de nuestra relación con nuestro entorno y con la naturaleza, por eso la cuidamos y la protegemos,
porque con ella convivimos y de ella vivimos. En nuestras comunidades sembramos la milpa, es decir, una
variedad de semillas nativas que nos permiten la subsistencia, no hacemos monocultivos, ni desforestamos
grandes extensiones de selva para nuestros cultivos. También somos apicultores, esa es nuestra vocación y
modo de vida tradicional, apegada a nuestros usos y costumbres como dicen ustedes en las leyes y no queremos cambiarlo porque es el modo que heredamos de nuestros antepasados, un modo que mantiene un equilibrio en el entorno que nos rodea.

Como parte de nuestra herencia milenaria, hemos hecho nuestro objetivo cuidar, conservar, defender nuestras semillas, aquellas que nos fueron entregadas para cumplir con la responsabilidad de preservarlas por nuestros abuelos y abuelas. Queremos que Usted piense en la preocupación que significa para nosotros saber de ese permiso que el gobierno federal otorgó a la empresa transnacional Monsanto, para realizar cultivos extensivos de semillas transgénicas en nuestros territorios, permiso que además le otorgaron por tiempo indefinido y que implica una gran cantidad de agrotóxicos que se verterán en nuestra región.

Nosotros hemos hecho el esfuerzo de conocer, lo más que nos ha sido posible, acerca de este tema de las
semillas transgénicas, conocer qué clase de empresa es Monsanto y conocer de las leyes que, se supone, deben protegernos a nosotros los pueblos indígenas. Es por eso que pedimos que la ley nos ampare cancelando el permiso por todas las irregularidades que hubo en su otorgamiento, porque no sólo no nos consultaron a nosotros como pueblos originarios, sino que tampoco consideraron los dictámenes del INE, la CONANP y la CONABIO que dijeron que NO era recomendable la siembra de la soya transgénica en esta región. Nosotros yahemos dicho, en todos los foros que nos ha sido posible y en nuestros reglamentos ejidales, que no queremos las semillas transgénicas en nuestros territorios, por eso no consideramos que una consulta que, ni será previa y que ya vimos cómo está pasando con nuestros hermanos mayas de Campeche que tampoco está siendo bien informada ni culturalmente accesible, pueda ser la solución a este problema.

También sabemos que la consulta a los pueblos originarios no es vinculante y entendemos que la llamada Ley de Bioseguridad está hecha para permitir la entrada de las empresas como Monsanto, más que para regular el tema del cuidado de nuestro país que está considerado como megadiverso en términos de recursos naturales.

Esperamos que en esta ocasión la decisión que tanto usted como los ministros de la Segunda Sala tomen sea la que favorezca a los pueblos originarios, como defensa de su vida, cultura y territorios.

Colectivo Much’ Kanan I’inaj
Consejo Regional Indígena Maya de Bacalar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *