“La feria de semillas y el cierre de un ciclo”

¡El Maíz es Sagrado, Símbolo de Nuestra Madre Tierra!

COLECTIVO DE SEMILLAS MUCH’ KANAN I’ÍNAJ

El 23 de abril del presente año, se llevó a cabo, en la comunidad indígena de Sinaí, la 15a Feria de las semillas nativas del Poniente de Bacalar. Su realización fue posible gracias al apoyo colectivo de diferentes aportaciones de la Fundación Paul K. Feyerabend, el Centro de Atención para las Misiones Indígenas (CENAMI), EDUCE A.C., el Programa de manejo de riesgo de la ONU, el Colectivo Ka Kuxtal, pobladores de la comunidad de Sinaí y por supuesto, el Colectivo de Semillas Nativas “Much’ Kanan I’inaj”.

Al encuentro asistieron campesinos y visitantes provenientes de diversas comunidades mayas de los tres estados (Campeche, Yucatán y Quintana Roo) desatancando la presencia de productores de Yucatán y Quintana Roo.

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Con música rap en maya de fondo, transcurrió la mañana y con ella el programa del día. En medio del intercambio y la venta de semillas que desde temprana hora había iniciado, los integrantes del colectivo dieron la bienvenida a visitantes y productores y posteriormente solicitaron la suspensión del intercambio y ventas para dar lugar a la ceremonia de agradecimiento por la siembra recibida a lo largo del año.

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Frente a un altar maya, don Felipe inició en voz alta una oración dirigida a los Yumtsilo’ob del agua, tierra, monte y aire, agradeciéndoles la cosecha lograda durante el año y pidiendo la fertilidad para la nueva siembra de estas semillas. Acto seguido, se invitó a todos los asistentes a una degustación de comidas y dulces tradicionales mayas, elaborados con algunas de las principales semillas y frutos que se cosechan en las milpas, para después dar inicio al festejo con el tradicional baile de la jarana.

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Con la frase “La mejor manera de preservar nuestras semillas es seguir sembrándolas”, el evento quedo sellado como una expresión de resistencia por la conservación del maíz, considerado por los campesinos mayas la semilla sagrada que simboliza la herencia de sus padres y abuelos.

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Cabe recordar que desde el año 2012, diversas comunidades mayas ubicadas en los tres estados de la Península de Yucatán se encuentran librando una batalla frente a la autorización para la siembra de soya transgénica otorgada por la SAGARPA a la empresa transnacional Monstanto.

Al respecto, Manuel Puc, integrante del colectivo de semillas, hizo mención de la resolución que en días pasados emitió la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el marco de un proceso de amparo promovido por cuatro comunidades mayas de la región poniente de Bacalar. Los integrantes del colectivo expusieron su inconformidad frente a la resolución, en la cual la SCJN “los iguala con los procesos que están atravesando sus compañeros en Campeche y Yucatán” en cuanto a la aplicación de consultas indígenas y no la cancelación de la autorización de tales permisos, fin último de su amparo.

Ante este anuncio, el colectivo de semillas recalcó que su lucha no ha sido para que les consulten por algo que ya decidieron y ya empezaron a ejecutar en sus territorios, sino para que se cancele definitivamente ese permiso que la SAGARPA otorgó a Monsanto para sacar ganancias, por tiempo indefinido en sus territorios.

Durante el evento también se anunció el cierre de un ciclo de la feria de semillas en la región. Los integrantes del colectivo dieron a conocer que dicho evento sería la última feria de semillas que realizarán, a fin de evitar “poner nuestras semillas en manos de quienes no lo valoran y exponerla con personas que a veces ni conocemos”. La decisión tomada responde a un proceso de análisis profundo del colectivo de semillas y las comunidades ante las grandes amenazas que se ven venir dentro del territorio por parte de las instituciones científicas, académicas, de ong’s y de empresas que buscan el control de las sagradas semillas y con ello el despojo de lo más importante que tienen las comunidades, su soberanía alimentaria.

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El trabajo del colectivo de semillas Much’ Kanan I’inaj ha sido organizado y continuo desde el año 2002, año en que el huracán Isidoro desencadenó una gran devastación en la península, motivo por el cual las comunidades mayas del poniente de Bacalar decidieron iniciar un camino de apoyo y solidaridad con otras comunidades mediante el intercambio de semillas nativas de la zona, a fin de preservar su cultivo y en paralelo, brindar a los campesinos mayas la posibilidad darle un renacimiento al campo. Es por ello que se lograron organizar con mucha fuerza, durante 15 años ininterrumpidos, las ferias se semillas. Hoy se puede decir con mucho orgullo que, la principal siembra que se ha logrado durante estos años en las comunidades se llama identidad, espiritualidad, cultura, lengua y dignidad, semillas que hasta al día de hoy viven y se fortalecen.

Dentro de la memoria colectiva de las comunidades del poniente de Bacalar quedará la feria de las semillas nativas ya que ha sido el símbolo y manifestación más visible de la resistencia de las comunidades en contra de los sistemas agro industriales que asesinan a la madre tierra. Han sido 15 años de denuncia por la imposición de políticas públicas que dañan la vida de las comunidades.

El evento concluyó con la entrega de una canasta llena de una muestra de todas las semillas llevadas para el intercambio y venta local. De la mano de los pobladores de la comunidad organizadora, los integrantes del colectivo Much kanan l’inaj recibieron la canasta pronunciando palabras de agradecimiento y solidaridad mutua.

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Así, la feria de las semillas en su décima quinta edición fue un acto de remembranza de los esfuerzos que año con año han permitido su realización, fue también un espacio de encuentro entre amigos, familiares y productores, pero sobretodo, fue una expresión de resistencia y un llamado la organización para seguir cuidando y conservando las semillas nativas, fuente de la vida de las comunidades.

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