Hablemos un poco acerca del ASPY

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¿Qué es el ASPY?

Es el Acuerdo para la Sustentabilidad de la Península de Yucatán que firmaron el pasado 10 de diciembre de 2016, en la ciudad de Cancún, los gobernadores y Secretarios de Medio Ambiente de los tres estados de la Península, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, en el marco de la COP 13 (Conferencia de las partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica)

Miembros del pueblo maya han interpuesto demandas de amparo en contra del ASPY en Quintana Roo y Yucatán

¿Por qué?

La primera razón es que, a pesar de la buena fe y el tono beneficioso en el que se presentan los temas de la sustentabilidad y mitigación del cambio climático, la realidad es que detrás del Acuerdo firmado (ASPY) hay la intención de los gobiernos de generar y participar en jugosos mercados verdes, así como de permitir la explotación y saqueos del territorio maya por parte de todo tipo de empresas, incluso de aquellas que presumen de tecnologías “limpias”.

La segunda es que, los gobiernos estatales, excediéndose en sus competencias, decidieron, unilateralmente, sin consultar a nadie sobre el futuro de la Península y, pese a que gran parte del territorio está ocupado, usado, o pertenece ancestralmente al pueblo maya, este no fue considerado más que como parte de los paisajes bioculturales que se preveen en el acuerdo.

Preguntamos a los gobernadores de los tres estados de la Península de Yucatán y a sus respectivos Secretarios de Medio Ambiente.

¿Por qué los mecanismos de sustentabilidad y mitigación de cambio climático que ustedes proponen es a costa de despojar a las comunidades mayas de su territorio?

¿Por qué ustedes privilegian la economía verde de las empresas por encima de la economía campesina del pueblo maya?

¿Saben que los recursos naturales con los que pretenden hacer “negocios” se encuentran en los territorios de las comunidades mayas?

¿Por qué si, cerca del 70% de la superficie de selva donde se pretenden realizar las acciones centradas en el ASPY, son territorio maya, ustedes celebraron este acuerdo sin su consentimiento?

¿Saben que el mercado de carbono y los servicios ambientales promovidos por REDD+ son estrategias que no resuelven de fondo el problema del cambio climático, pero que, en cambio, sí generan grandes ganancias a las empresas?

¿Saben que este modelo de mercantilización de la vida pone en riesgo a las comunidades por el cambio de uso de suelo, las afectaciones a los derechos de propiedad, la biopiratería y los desarrollos turísticos?

¿No se han dado cuenta que son los pueblos originarios y campesinos quienes han cuidado por siglos de estos bienes comunes, mientras que las acciones de los gobiernos y las empresas se han caracterizado por contaminarlos y destruirlos?

¿Por qué en el ASPY promueven la coordinación con empresarios, académicos y hasta con instancias internacionales, pero en ningún momento contemplan la participación del pueblo maya en la toma de decisiones siendo que serán sus comunidades las principales afectadas por su ejecución

¿No les parece esto tremendamente discriminatorio?

“Nadie acudió a nuestras comunidades para informarnos de la elaboración, suscripción y entrada en vigor del acuerdo. Esto nos hace pensar que los indígenas mayas de la Península de Yucatán, nuestros territorios, cultura, conocimientos y recursos naturales, somos vistos simplemente como objetos de negociación y no como sujetos que serán afectados por el acuerdo”

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